Feb 20, 2018

Hubo injerencia de los rusos en elección presidencial 2016, según fiscal especial de estados unidos



Ahí vienen los rusos - No, ya están aquí

Y México podría ser el siguiente

Análisis de noticias

Diana Washington Valdez
The Digie Zone Network

Donald Trump
EL PASO, TEXAS - Dos de los sospechosos de origen ruso que aparecen en la acusación incluida en la investigación por parte del fiscal especial Robert Mueller tocante a una supuesta intervención en las elecciones presidenciales del 2016, estuvieron en Texas y Nuevo México con el fin de obtener información, según consta en el expediente presentado el 16 de febrero en una corte federal en Washington, D.C.

Las ciudadanas de origen ruso, Aleksandra Krylova y Anna Bogacheva, las cuales lograron conseguir una visa de los Estados Unidos, recorrieron varios estados del país durante junio del 2014 como parte de su encomienda para reunir información. En la imputación se asienta que éstas estuvieron en los estados de Texas, Nuevo México, Nueva York, Nevada, Illinois, Michigan, así como en Luisiana.

"Después de su recorrido, Krylova y (Mikhail) Burchik intercambiaron un reporte de inteligencia referente a dicho recorrido", según consta en la acusación. Burchik es otro de los acusados nombrados en la consignacion. Él era director de la Agencia de Investigación por Internet LLC, "a cargo de la operación del personal, la infraestructura y la planeación", según el documento presentado en la corte.

A los sospechosos se les acusa de conspirar, desde el 2014 a la fecha, en contra de los Estados Unidos con el fin de alterar, obstruir, y derrotar las legítimas funciones del gobierno a través del fraude con el propósito de interferir en los procesos políticos y electorales de los Estados Unidos, incluyendo la elección presidencial del 2016".

La acusación imputa a trece ciudadanos rusos, así como a tres organizaciones del mismo país por haber interferido en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos celebradas en 2016. La sede de este operativo se encontraba en San Petersburgo, Rusia.

La Voz de América reportó el 19 de febrero que Dmitry Peskov, vocero del presidente ruso Vladimir Putin, negó categóricamente que el gobierno ruso hubiera interferido en las últimas elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

Funcionarios estadounidenses no esperan que los acusados se entreguen a las autoridades correspondientes. Sin embargo, detalles incluidos en la acusación permitieron establecer que los rusos intentaron inmiscuirse en el proceso electoral y que el único objetivo de dicha investigación es meramente político.

Durante el proceso de espionaje por parte de los rusos, éstos se hicieron pasar por estadounidenses, y "se comunicaron con una persona que sí ostentaba dicha nacionalidad y estaba afiliada a una organización con sede en Texas", segun documentos de la corte.

Una misión compleja

La reciente acusación también señala que "durante el intercambio de información, los acusados y sus cómplices se percataron a través del verdadero estadounidense que deberían enfocar sus actividades en los denominados estados púrpura tales como Colorado, Virginia y Florida", y que "después de dicho intercambio los acusados y sus cómplices se enfocaron principalmente en tales estados”.

Los implicados en la acusación crearon cientos de cuentas falsas en las redes sociales las cuales incluían cuentas apócrifas de supuestos líderes de opinión, según lo señala el documento de la corte. Algunas de estas cuentas fueron creadas en Facebook e Instagram, incluyendo una denominada “El Corazón de Texas”.

A los trece implicados de origen ruso se les acusa de conspirar, desde el 2014 a la fecha, “con el fin de estafar a los Estados Unidos por medio de alterar, obstruir, y derrotar las legítimas funciones del gobierno a través del fraude con el propósito de interferir en los procesos políticos y electorales de los Estados Unidos, incluyendo la elección presidencial del 2016".

Dicha conspiración también incluye el robo de identidad por parte de los miembros de la organización denominada Agencia de Investigación por Internet LLC. Algunos de sus objetivos incluían atacar a la candidata del Partido Demócrata Hillary Clinton, brindar apoyo a la candidata del Partido Verde Jill Stein, así como al candidato demócrata Bernie Sanders y respaldar la campaña del candidato republicano Donald Trump.

“Desde por lo menos el 2016, los acusados y sus cómplices utilizaron, de manera fraudulenta, los números de seguro social, las direcciones y fechas de nacimiento de ciudadanos estadounidenses”.

El presidente Trump ha manifestado con anterioridad a través de su cuenta de Twitter que no existió ninguna confabulación entre su campaña y los rusos con el fin de interferir en las elecciones de su país durante el 2016. En algunos de sus mensajes en la mencionada red social, Trump se ha referido a dicha intervención rusa como un “engaño”.

Después de que se hiciera pública la acusación en contra de los trece ciudadanos rusos, el 18 de febrero Trump tuiteó: “Yo nunca dije que los rusos no se inmiscuyeron en las elecciones. Lo que señalé fue que posiblemente fue Rusia, China u otro país o grupo o quizá algún individuo obeso sentado en su cama y jugando con su computadora”.

Trump ha sido cuestionado por no sancionar a Rusia como lo aprobó en agosto del 2017, lo cual los legisladores estadounidenses apoyaron ampliamente, y a pesar de las advertencias por parte de los servicios de inteligencia tocante a la continua interferencia rusa en los comicios de la nación.

La más reciente denuncia no aclara si el complot por parte de los rusos sí influyó en los resultados de las elecciones del 2016. Trump obtuvo 304 votos por parte del colegio electoral, siendo 270 los necesarios para su triunfo, mientras que Hillary Clinton obtuvo 227 votos por parte del colegio electoral. Clinton superó a Trump por una ventaja de 2.9 millones de votos populares.

El subprocurador general de la nación, Rod Rosenstein, designó a Mueller como fiscal especial en mayo de 2017, quien había sido director del FBI, para investigar cualquier posible interferencia de los rusos en la campaña de Trump. Mueller tiene autoridad para investigar cualquier otra cosa que surja como parte de su indagatoria.

“La acusación afirma que los conspiradores rusos desean sembrar discordia en los Estados Unidos y debilitar la confianza en la democracia”, señaló Rosenstein a los medios de comunicación. “No debemos permitir que eso suceda”.

La investigación del fiscal especial también tuvo como resultado la consignación de Richard Pinedo, un estadounidense en Santa Paula, California, acusado de vender números de cuentas de banco por medio de una empresa de internet que el creo. Los rusos acusados por el fiscal podían haber usado los servicios de Pinedo para llevar a cabo su misión de interferir en la elección; pero a Pinedo no se le acuso de saber que el estaba ayudando a los rusos.

“Pinedo obtuvo los números de cuentas o por su propia cuenta o por haber comprado cuentas en nombres de otras personas por medio del internet,” según un documento del fiscal especial en la corte federal. “Muchas de las cuentas que Pinedo compro por el internet fueron creadas con identidades robadas de estadounidenses.” 

Según documentos de la corte, Pinedo se declaró culpable el 2 de febrero de 2018.

Otras imputaciones

Según nuevas acusaciones emanadas de la investigación de Mueller durante el 2017, cuatro ciudadanos estadounidenses relacionados con Trump fueron imputados por otros delitos en relación con sus posibles nexos con los rusos, éstos son: el ex teniente general Michael Flynn, ex asesor de seguridad nacional del gobierno de Trump; Paul Manafort, el ex director de campaña de Trump; Richard Gates, ayudante de campaña de Trump; y George Papadopolous. el ex asesor en política exterior durante su campaña.

Uno de los delitos que se le imputan a Manafort es por “conspirar en contra de los Estados Unidos”, el cual niega tales acusaciones, según señalan documentos en la corte.

Flynn y Papadopolous se declararon culpables por haberle mentido a una autoridad federal y se encuentran en espera de su sentencia. Por su parte Gates se declara inocente de los cargos que se le imputan.

Después de que se hicieran públicas las acusaciones en contra de los trece rusos, el teniente general H.R. McMaster, asesor en seguridad nacional del gobierno de Trump, señaló a las autoridades el 16 de febrero durante una conferencia sobre seguridad celebrada en Alemania, que la investigación comprobó que sí hubo interferencia por parte de los rusos durante la elección presidencial del 2016, como lo reportó la Prensa Asociada y otros medios de comunicación.

En sus declaraciones, McMaster, así como otros expertos en espionaje, confirmaron que la investigación federal sin precedentes, la cual incluye 37 páginas, revela un complot en suelo estadounidense por parte de ciudadanos extranjeros con el fin de interferir en las elecciones de Estados Unidos.

La Prensa Asociada reportó durante el fin de semana que el ex embajador ruso, Sergei Kislyak, quien estuvo presente en la Conferencia sobre Seguridad en Múnich, negó tales acusaciones.

El artículo de la Prensa Asociada asimismo citó las declaraciones de Burchik a un periódico ruso (Komsomolskaya Pravda) en las cuales niega haber intervenido en las elecciones estadounidenses.

Además de la investigación realizada por el fiscal especial, cuatro comités por parte del Senado y del Congreso de los Estados Unidos convocaron audiencias respecto a las acusaciones sobre la intervención rusa en los comicios presidenciales. Dichas audiencias se han visto estancadas debido a una política altamente partidista.

La inquietud sobre si Trump estuvo involucrado con el gobierno ruso, situación que éste ha negado categóricamente, surgió a través de un comunicado proporcionado por el FBI conocido como el “expediente de Steele” y cuyo título es “Reporte de Inteligencia 2016/080 Sobre las Actividades del Candidato Republicano Donald Trump en Rusia y su Comprometedora Relación con el Kremlin”.

El comunicado, el cual consiste en una serie de reportes, fue realizado por una agencia privada de inteligencia la cual fue contratada de manera aislada y en repetidas ocasiones por parte de republicanos y demócratas con el fin de encontrar alguna información negativa sobre los candidatos presidenciales opositores en el 2016. Christopher Steele, un ex agente de inteligencia M16, escribió dicho comunicado. La empresa de medios de comunicación BuzzFeed fue la primera en publicar la mayor parte del comunicado en enero del 2017. 

Varios estados han cuestionado la seguridad de sus sistemas de votación, después de darse a conocer la intervención de los rusos en los sistemas de elección en 21 estados según lo reportado por la compañía de noticias ABC el 8 de febrero.

México y Latinoamérica

Durante las últimas semanas, el periodista y erudito mexicano Enrique Krauze, ha advertido a través de varios artículos y entrevistas sobre una posible intervención rusa en las próximas elecciones presidenciales a realizarse este año (2018) en México especialmente con el fin de favorecer al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

López Obrador, quien se encuentra a la cabeza en las encuestas, ha descartado tales declaraciones y hasta se ha mofado del hecho de que Rusia apoyaría su candidatura. 

En el pasado mes de diciembre McMaster alertó sobre esta posibilidad, y por su parte los senadores estadounidenses Marco Rubio y Bob Menéndez pidieron al Secretario de Estado, Rex Tillerson, abordar este tema durante su visita a México a principios de febrero de 2018 como lo reportó el sitio en internet The Hill en su artículo publicado el 31 de enero y titulado “Senadores piden a Tillerson combatir la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de México”.

El periódico mexicano Reforma publicó un extracto de un video el cual muestra una entrevista con McMaster quien declara que Rusia buscaría intervenir en el proceso electoral para elegir al próximo presidente de México. Los mexicanos acudirán a las urnas el 1 de julio del año en curso.

“Ya se han presentado indicios de esta situación en las campañas presidenciales en México”, señaló McMaster en dicha entrevista publicada el 15 de diciembre de 2017 y reportada por la agencia informativa Reuters el 7 de enero del 2018.

El 25 de enero María Zajarova, vocera del Ministerio Ruso de Asuntos Exteriores (equivalente al Departamento de Estado) calificó como absurdas las acusaciones de que el Kremlin pretende intervenir en el proceso electoral de Latinoamérica, según lo reportó el sitio informativo Telesurtv.net.

En el artículo “El Asalto Asimétrico de Putin a la Democracia en Rusia y Europa: Intervención en la Seguridad Nacional de los Estados Unidos”, incluido en el Reporte del Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos se describe detalladamente el modus operandi desestabilizador de Rusia. Marco Rubio y Tom Udall, senadores por Florida y Nuevo México respectivamente, formaron parte del comité que dio a conocer dicho reporte el 10 de enero del 2018.

La religión como herramienta política

El reporte incluye la supuesta intervención de la Iglesia Ortodoxa Rusa para apoyar el gobierno de dicho país, lo cual guarda una inquietante similitud con la Iglesia Cristiana Evangélica Americana, la cual respaldó incondicionalmente la candidatura y presidencia de Trump. 

El reporte del subcomité del senado señala que “Según el ex director del diario oficial del Patriarca de Moscú, la iglesia se ha convertido en un instrumento del estado ruso. Está siendo utilizada para ampliar y legitimizar los intereses del Kremlin”.

Coincidentemente, la compañía de noticias estadounidense Bloomberg publicó un editorial el 7 de febrero del 2018 en el cual pide a la Asociación Nacional del Rifle (National Rifle Association/NRA por sus siglas) revelar sus nexos con Rusia ante la investigación realizada por el FBI sobre la posibilidad de que dicha asociación hubiera canalizado recursos de origen ruso a favor de las elecciones presidenciales del 2016.

Bloomberg indicó que la mencionada asociación no se ha manifestado definitiva en contra de tales señalamientos. En una carta emitida el 2 de febrero del 2018, el senador Ron Wyden pidió al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos proporcionar cualquier documentación relacionada con los nexos entre la asociación NRA y Rusia.

Los medios principales de Estados Unidos y otros con presencia en el internet han publicado que la asociación NRA dono treinta millones de dólares a la campaña de Trump.

La redes sociales

En noviembre del 2017, ejecutivos de Facebook, Google y Twitter, atestiguaron ante el Senado y aceptaron que los rusos habían patrocinado anuncios y cientos de cuentas durante la elección presidencial del 2016.

Las redes sociales se consideran en la actualidad un importante instrumento de cambio social, las cuales pueden ser utilizadas para desprestigiar a candidatos, así como al gobierno y a las instituciones de la democracia.

La empresa de televisión NBC realizó un análisis sobre el uso de las redes sociales basado en información proporcionada por Google, Facebook y Twitter en Rusia “Cronología de las Elecciones del 2016” el cual según analistas tuvo como fin proporcionar información falsa con el único objetivo de crear división entre los estadounidenses en temas relacionados con el racismo, religión e inmigración.

Facebook es dueño de Instagram y YouTube pertenece a Google, medios que fueron utilizados por los rusos para propagar información falsa, según lo señalan algunos sitios informativos de los Estados Unidos.

La indagatoria del fiscal especial continua.

#russiagate

(Fin)

Diana Washington Valdez es una galardonada periodista y escritora con sede en El Paso, Texas. Ella es editora de Digie Zone Network compañía que publica el Digie Zone Express y Prensa 360.